Durante años imaginamos el hogar donde queríamos retirarnos algún día. Cuando llegó el momento de crearlo, no pensamos en el mercado. Pensamos en el silencio, en la luz, en los materiales, en la calidad del aire y en cómo queríamos sentirnos cada vez que cruzáramos la puerta. Cada decisión nació de una pregunta muy sencilla: ¿qué haría de este lugar un verdadero hogar?
Olas de Calma nació como el lugar donde imaginábamos vivir una etapa importante de nuestra vida. Por eso, cada decisión de la reforma respondió a una misma intención: crear una casa hermosa, funcional y serena, pensada para habitarla durante muchos años. Nunca buscamos impresionar a quien entrara. Buscamos sentirnos bien dentro de ella.
La cocina, concebida como el corazón cotidiano de la casa.
Antes de comenzar la obra, pedimos al constructor y a cada profesional que participó en ella que no vieran una reforma cualquiera, sino el futuro hogar de una familia. Queríamos que cada pared, cada acabado y cada encuentro entre materiales recibieran el mismo cuidado con el que uno construiría su propia casa. Esa intención acompañó todo el proceso.
Diseño, decoración y recuerdos conviven sin competir entre sí.
La decoración no llegó al final como un añadido: formó parte del proyecto desde el principio. Los tonos tierra, las fibras naturales, el porcelánico italiano Saloni de gran formato, la piedra, la madera y las líneas limpias fueron elegidos para crear continuidad visual y una sensación de calma. Incluso las piezas familiares como el cuadro del salón, pintado por el padre de Eliana se integran de forma natural en el conjunto.
Materiales cálidos, silencio y luz suave al servicio del descanso.
Muchas de las decisiones más importantes son casi invisibles: carpinterías de alta calidad que favorecen el silencio, ventilación mecánica continua durante las 24 horas con recuperación de calor, filtrado constante del aire interior, climatización por conductos y electrodomésticos eficientes cuidadosamente integrados. La belleza era importante, pero también lo eran el descanso, la funcionalidad y el bienestar diario.
“No diseñamos una casa para impresionar. La diseñamos para que quien entrara en ella se sintiera bien.”
Ese fue el criterio que guio cada decisión.Con el tiempo, muchas personas que se alojaron aquí comenzaron a describir sensaciones muy parecidas: tranquilidad, silencio, comodidad y la impresión de sentirse como en casa. Escuchar esas palabras nos confirmó que la vivienda estaba cumpliendo el propósito con el que fue concebida.
Tranquilidad.
Descanso real.
La sensación de sentirse en casa.
Distintas personas, en distintos momentos, describieron una experiencia sorprendentemente parecida.
Dos dormitorios, un baño y un aseo, luz natural, silencio y una distribución donde cada metro cumple una función. Los materiales, la ventilación continua, la climatización y el mobiliario a medida trabajan juntos para crear una vivienda serena, cómoda y fácil de habitar.
Dormitorio principal, luz suave y descanso.
La terraza para las sobremesas que se alargan. El jardín para el café tranquilo de la mañana. El patio interior, protegido y fresco, para las horas de más calor. Cada espacio amplía la vivienda y ofrece una forma distinta de disfrutarla.
La terraza, preparada para compartir.
Cuatro piscinas, jardines cuidados, aparcamiento dentro del complejo y un entorno donde casi todo invita a caminar. La urbanización combina la serenidad de un enclave consolidado con la cercanía inmediata al Mediterráneo.
Playa del Sol Villacana, entre jardines y mar.
Piscinas y jardines junto al Mediterráneo.
Entre los jardines de Villacana y el mar.
La playa está a unos pasos, no a un trayecto en coche. La Senda Litoral permite caminar junto al mar, salir al amanecer, hacer deporte o simplemente dejar que el paseo decida el rumbo.
Acceso directo a la playa.
La Senda Litoral al amanecer.
El jardín privado.
El salón, abierto al patio interior.“Preciosa casita para descansar.”
María, España · Booking
“Eliana y José son unos excelentes anfitriones, afables y disponibles.”
Juli, España · Airbnb
“An unforgettable stay in an exceptional villa!”
Christel, Suiza · Booking
“Una casa absolutamente fantástica.”
Nolia, Airbnb
La vivienda se encuentra actualmente inscrita para uso turístico a nombre del propietario y dispone de un historial de explotación documentado. La información administrativa y económica se facilita de forma privada a compradores interesados.
A quien continúe la historia de Olas de Calma,
No escribimos estas palabras para convencerte de nada. Las escribimos porque, después de todo lo vivido, sentimos que esta casa merece algo más que una descripción.
Olas de Calma nació como nuestro sueño de retiro. Nos imaginábamos caminando por los jardines de Villacana, viviendo cerca del mar y disfrutando de una etapa más tranquila. Por eso la reforma, el diseño y la decoración se pensaron como una sola cosa: crear un hogar donde pudiéramos sentirnos a gusto, seguros y en calma.
Con el tiempo decidimos compartirlo. Gracias a quienes se alojaron aquí, Olas de Calma acompañó y sostuvo una etapa muy importante de nuestra vida familiar. Nos permitió cuidar de los nuestros y comprobar que aquello que habíamos creado para nosotros también hacía sentir bien a otras personas.
Hoy nuestra vida nos lleva hacia un nuevo proyecto humanitario en Venezuela. No vivimos este cambio como una despedida triste, sino como la continuación natural de nuestro camino.
No esperamos que quien llegue conserve la casa exactamente como nosotros. Los hogares cambian con las personas que los habitan. Solo deseamos que Olas de Calma siga siendo un lugar cuidado, vivido y lleno de momentos que merezcan ser recordados.
Con cariño,
Eliana y José
“Hay lugares que forman parte de una etapa de nuestra vida. Y otros que, de alguna manera, nos ayudan a comenzar la siguiente.”
El portfolio privado reúne las características de la vivienda, sus superficies, el historial de explotación documentado y la información necesaria para conocer Olas de Calma con mayor profundidad.
Recorrido virtual